Las empresas que quieran mantenerse competitivas no solo deben adoptar la tecnología, sino también invertir en el desarrollo de habilidades humanas que no pueden ser sustituidas.
La llegada de la inteligencia artificial generativa (GenAI, por sus siglas en inglés) está transformando de forma silenciosa la manera en que las personas trabajan y las competencias que requieren para mantenerse competitivas.
De acuerdo con un estudio publicado por El Economista sobre la investigación “La redefinición silenciosa del talento” de la firma Time2Grow, las llamadas habilidades blandas hoy tienen mayor peso que nunca.
¿Qué habilidades pierden relevancia con la IA?
La automatización que permite la GenAI está desplazando el valor de las tareas repetitivas y físicas. Actividades enfocadas en la obediencia de procedimientos o en la resistencia física tienen cada vez menos peso en los perfiles laborales.
El estudio señala que incluso más del 90% de las competencias de un ingeniero de software ya pueden ser asumidas por la inteligencia artificial. Esto implica que lo técnico y lo considerado “hard skills” puede ser automatizado con rapidez.
¿Cuáles son las habilidades más demandadas?
La investigación destaca que la gestión del tiempo y de proyectos, el pensamiento crítico y la comunicación efectiva se han vuelto esenciales para cualquier trabajador que busque crecer en este entorno.
Estrella Vázquez, CEO y cofundadora de Time2Grow, subraya:
Todo lo técnico o lo que era hard se puede automatizar o lo puede hacer la inteligencia artificial. El valor de las personas en el trabajo está en la toma de decisiones, en la empatía, en la adaptabilidad o la flexibilidad”.
En otras palabras, la IA ejecuta, pero son los humanos quienes deben dirigir y dar valor al proceso.
El reto de las habilidades blandas
Aunque hoy son más importantes, las habilidades blandas requieren más tiempo y dedicación para desarrollarse en comparación con las competencias técnicas. Esa es la complejidad: los programas académicos y de capacitación suelen tardar más en adaptarse a esta nueva demanda.
Cambios en la estructura laboral
El estudio estima que con la IA encargándose de la operación básica, las posiciones de supervisión y gerencia aumentarán su participación dentro de las empresas. Actualmente, representan el 30% de las estructuras organizacionales, pero podrían llegar al 50%.
Esto significa que la capa media de las organizaciones —gerencias y mandos intermedios— será más difícil de cubrir, porque es donde se concentra la mayor demanda de talento.
